5 jul 2007

Liv Tyler

Liv Tyler

Inició su carrera artística como modelo, pero pronto se pasó al cine. Belleza robada la dio a conocer, Armageddon la convirtió en estrella, y su trabajo como Arwen en El Señor de los Anillos la ha consolidado entre los grandes de Hollywood.

Su madre es una antigua modelo y groupie de rock de los 70; su padre es Steven Tyler, el carismático líder de Aerosmith. Aunque Liv no supo que él era su padre biológico hasta que cumplió los 12 años: su asombroso parecido físico con aquel amigo de la familia que tanto la visitaba le hizo sospechar, así que le planteó directamente la cuestión a su madre. Ésta le confirmó sus sospechas, y fue entonces cuando Liv adoptó el apellido paterno.

Comenzó su carrera artística a los 14 años, cuando se trasladó a Nueva York con su madre para trabajar como modelo. Durante aquella etapa fue portada de varias revistas y tomó su primer contacto con la interpretación cuando rodó un spot televisivo; suficiente para darse cuenta de que en realidad quería ser actriz.

Su nombre empezó a sonar en 1994, cuando protagonizó junto a una todavía desconocida Alicia Silverstone un vídeo de Aerosmith, Crazy. Ese mismo año debutó en el cine con una sólida interpretación en el thriller Un testigo en silencio.

Pero su primer gran trabajo llegó dos años más tarde: Bertolucci la fichó para protagonizar Belleza robada, y su actuación en aquel film la situó entre las nuevas jóvenes promesas de Hollywood.

En los años siguientes, la fama de Tyler creció gracias a títulos como The Wonders (el debut de Tom Hanks como director), El secreto de los Abbott o U-Turn, giro al infierno. De ahí a trabajar en una producción de gran presupuesto sólo había un paso, y la oportunidad llegó cuando la llamaron para protagonizar Armageddon junto a Ben Affleck y Bruce Willis. El film no sólo fue el proyecto más ambicioso de Liv, sino que además se convirtió en un éxito de taquilla.

Sin embargo, aún tendría que pasar algún tiempo antes de que Tyler se enfrentara al momento más importante de su carrera. Y es que en 2001 asumió el papel de la princesa Arwen en la trilogía de Peter Jackson sobre El Señor de los Anillos, lo que la consolidó como una de las grandes estrellas de Hollywood.

Otros títulos destacados en la filmografía de Liv Tyler son Empire Records, Plunket y Macleane, La fortuna de Cookie, Onegin o
El Doctor T y las mujeres.

John Travolta

John Travolta

Grease, Pulp Fiction, Phenomenon, Basic... Vista desde la distancia la carrera de John Travolta es como una montaña rusa de éxitos, lagunas y fracasos. Y es que este tipo con fama de bonachón fue todo un icono de los '70, un actor olvidado en los '80 y de nuevo una estrella en los '90.

Dicen que John Travolta era tan mediocre en la escuela como brillante en la escena. Quizá por eso su madre, que era actriz, le animó a dejar los estudios y a tomar clases de voz, danza e interpretación con el hermano de Gene Kelly, Fred Kelly.

Y acertaron porque con apenas 20 años John Travolta ya tenía en su nómina taquillazos como Carrie, Grease o Fiebre del Sábado Noche, ésta última con nominación al Oscar incluida. Su radiante sonrisa, su rebelde flequillo negro y su sensual manera de moverse le habían convertido en todo un icono de la música disco de los '70.

Pero en la década siguiente el triunfo se volvió contra él. Su personaje se quemó y Travolta empezó a dar tumbos. El drama Vivir el momento fue un fisaco. Luego vino Cowboy de Ciudad, una buena película que no obtuvo el éxito esperado. Y más tarde tropezó con Brian De Palma en Impacto. Lo mismo que hizo con Staying Alive: La fiebre continúa, dirigida, curiosamente, Silvestre Stallone.

Ya en plena caída libre Travolta aceptó papeles como la comedieta Tal para cual o la insulsa Perfect. Pero no hubo manera. Aunque tuvo en sus manos guiones como Splash, American Gigolo y Oficial y Caballero la cosa no fructificó. Y poco a poco su teléfono dejó de sonar y Travolta se autoimpuso un exilio que duró varios años.

Pero con los '90 todo volvió a cambiar. En The Experts conoció a su mujer, Kelly Preston, y se inició con ella en la iglesia de la Cienciología. Luego rodó la comedia familiar Mira Quién Habla, un éxito inesperado de la que hizo dos secuelas más. Y, cuando parecía que Hollywood volvía a darle la espalda, se metió en la piel de Vincent Vega en Pulp Fiction. Un personaje que Tarantino había escrito para él y que le valió a Travolta otra nominación al Oscar.

Desde entonces este fanático de los aviones, piloto aficionado y actor bonachón ya no se ha bajado del tren de la fama. Al menos así lo han demostrado en trabajos como Broken Arrow, Michael, Phenomenon, Cara a cara, Primary Colors, La Hija del General, La Delgada Línea Roja, Operación Swordfish, Basic, El Castigador (The Punisher) o Be Cool.

Recientemente John ha estrenado Cerdos salvajes, que tuvo una gran acogida de público, y este año verá la premiere de Corazones Solitarios junto a Salma Hayek. También está previsto que se estrene el musical Hairspray, que ambientado en la América de los años 60, nos mostrará un Travolta completamente distinto: su personaje es el de Edna, una señora gruesa que canta y baila.

Marisa Tomei

Marisa Tomei

Esta neoyorquina de pura cepa es una de las mejores representantes de la nueva hornada de actrices que reinan en Hollywood. Desde que ganara el Oscar por Mi primo Vinny (1992), la actriz de Brooklyn no ha dejado de compaginar televisión, cine y teatro en una carrera que ha ido de menos a más y que no parece tener techo.

Marisa Tomei se sintió atraída por la interpretación desde pequeña, hasta el punto que estudió arte dramático en la Universidad de Boston. Sus primeros pasos hacia la carrera de actriz llegaron con su trabajo en la serie de televisión Un mundo diferente. Tras ello, Tomei creó un grupo de teatro vanguardista junto a otros jóvenes actores. Fue en esa época cuando comenzó su reconocimiento profesional.

Tras intervenir en diferentes producciones televisivas como El show de Bill Cosby, Marisa Tomei debutó en la gran pantalla en 1984 con The Flamingo Kid. Aun así, siguió dedicada principalmente al teatro, y fue gracias a su trabajo en los escenarios que Sylverster Stallone se fijó en ella y la llamó para participar en su film Oscar. Sin embargo su gran momento llegó en 1992, cuando le concedieron un Oscar a la mejor actriz secundaria por su papel en Mi primo Vinny.

Tomei cuenta en su filmografía con títulos como Corazón indomable, Chaplin, Cuando salí de Cuba o Siempre a tu lado. Más acostumbrada a interpretar papeles cómicos que grandes dramas, su personaje de En la habitación (2001) se presentó como un interesante reto que a la postre le valió su segunda nominación al Oscar.