5 jul 2007

Estella Warren

Estella Warren

Después de esculpir su cuerpo en las piscinas durante años, Estella Warren consiguió deslumbrar al mundo entero haciendo de modelo para las mejores revistas. Decidida a explorar nuevos caminos Estella intenta ahora alcanzar su verdadero gran sueño: ser actriz. De momento, Driven y El Planeta de los Simios son sus mejores credenciales.

Poco podía pensar esta rubia de proporciones casi perfectas que un día se codearía con las mejores supermodelos del mundo. De hecho, en su infancia y juventud vivía entregada a su pasión en esa época: la natación sincronizada. Un deporte en el que llegó a competir con las mejores del mundo como campeona de Canadá. Pero cuando aparició en un desfile de moda benéfico un cazatalentos avispado la vio y envió su foto a Nueva York, la meca de las modelos.

A partir de ese momento su carrera como modelo tomó el protagonismo en su vida y Estella tuvo que dejar de lado la natación renunciando incluso a una olimpiada. Como modelo pronto se hizo un nombre y su rostro angelical apareció en las portadas de las mejores revistas: Vogue, Marie-Claire, Elle, GQ, Sports Illustrated... Hasta llegó a ser la imagen de Chanel No.5.

Pero Estella quería más y, cansada del ajetreo del mundo de la moda, decidió pelear por su auténtico sueño; ser actriz. Así, tras unas fugaces apariciones en televisión, se estrenó en la gran pantalla con Perfume en 2001, el mismo año en que la vimos junto a Sylvester Stallone en Driven. Dos experimentos que le sirvieron para conseguir su primer gran papel; interpretar a la seductora Daena en el remake de El Planeta de los Simios de Tim Burton. La película, que cosechó un gran éxito de taquilla, situó a Estella en el mapa.

Aunque las ofertas han seguido llegando con regularidad a su mesa, de momento la actriz canadiense no ha vuelto a cosechar un éxito semejante. Así la hemos visto en películas como Tangled (una película menor), Kangaroo Jack, una comedia rodada en Australia, y en el romance The Cooler, donde interpreta un papel secundario.

Jon Voight

Jon Voight

Aunque tiene un montón de películas intersantes, Jon Voight, el padre de la despampanante Angelina Jolie, pasará a la historia del cine por un papel; el de ese joven y apuesto cowboy que llegó a la ciudad a medianoche dispuesto a comerse el mundo y que acabó siendo devorado sin escrúpulos por él. Simplemente memorable.

Jon Voight se inició como actor en el instituto donde estudió teatro y participó en algunas producciones escolares. Su afición por la interpretación le llevó hasta Broadway cuando apenas tenía 20 años. En aquellos primeros tiempos, además, comenzó a aparecer como secundario en diferentes series de televisión.

Poco después llegó su debut en el cine y, tras participar en alguna que otra película menor, en 1969 se encontró con la gran oportunidad de su vida: el papel de gigoló en Cowboy de medianoche. Por su impecable interpretación obtuvo una nominación al Oscar como mejor actor y, sin saberlo, contribuyó decisivamente a definir el modelo de hombre sensible que cautivó a los americanos en los 70 y 80.

Con la fama en la palma de la mano, Voight evitó el camino fácil y en adelante optó por escoger proyectos poco comerciales. Hasta que en 1978 dio el segundo gran golpe de su carrera. Su papel de veterano del Vietnam en El regreso le dio el Oscar al mejor actor. Todo un éxito que en 1985 volvería a rozar con otra nominación por su papel en El tren del infierno.

Durante los años 80 y 90, Voight fue cambiando su carrera de actor por la dedicación a diferentes causas sociales y políticas. Con todo, en su filmografía más reciente aún destacan títulos como: Heat, Misión imposible, Pearl Harbor o Tomb Raider, en la que curiosamente coincide con su hermosa hija, la también actriz Angelina Jolie.

Paz Vega

Paz Vega

Paz Vega ha cosechado un gran número de éxitos en su intensa carrera. Decidió dedicarse a la actuación tras asistir a una representación de “La casa de Bernarda Alba” de Lorca, en su Sevilla natal, donde comenzó sus estudios de arte dramático. Si con eso no fuera suficiente, la joven e inquieta Paz fundó su propia compañía de teatro, en la que actuaba y también dirigía.

Muy pronto, Sevilla se quedaría demasiado pequeña para la estrella en ciernes, y se trasladó a Madrid donde consiguió su primer papel televisivo en la aclamada serie Compañeros para, a continuación, protagonizar Siete Vidas, la comedia (sitcom) más popular de España.

Tras interpretar algunos papeles secundarios en importantes películas españolas y conseguir una nominación para el Goya en Sólo Mía, obtuvo su primer papel de protagonista en el cine de mano de Julio Medem en Lucía y el Sexo (2001), por la que obtuvo el Goya 2002 a la Mejor Actriz Revelación.

Al año siguiente, protagonizó El otro lado de la cama, la película española más taquillera de 2002 con más de 2.800.000 espectadores, y apareció también en la galardonada Hable con ella, de Pedro Almodóvar.

En la reciente adaptación de Carmen, a cargo de Vicente Aranda, Paz representó el papel de la mujer fatal creada por Merimée. Tras su brillante y cómico papel en Di que sí, Paz ha comenzado su aventura en Hollywood y lo ha hecho de la mano de uno de los directores más prestigiosos, James L. Brooks, en su largometraje Spanglish, donde Paz interpreta uno de los papeles principales junto a la estrella americana Adam Sandler.

Casualmente, en los últimos dos años se ha decantado por el cine histórico, protagonizando Los Borgia (2006) junto a Eloy Azorín y Teresa, el cuerpo de Cristo (2007), la película de Ray Lóriga en la que la sevillana da vida a Santa Teresa de Jesús, compartiendo cartel con estupendos actores de la talla de Eusebio Poncela, Geraldine Chaplin, Leonor Watling y José Luis Gómez.

También en el 2006 apareció en el thriller inglés Fade to black, filme que en nuestro país no es muy conocido.

El 2007 supondrá un giro en la vida y carrera artística de Paz Vega, que dará a luz a su primer y esperadísimo hijo, fruto de su amor junto al venezolano Orson Salazar. De él ha dicho que es más que un marido; es su inspiración, su estilista, su agente, su protector... No podía ser de otro modo, ¡el suyo es todo un amor de película!

La carrera americana de Paz va viento en popa y da un paso más en 2007 con Dame diez razones, una divertida comedia donde comparte cartel con el mismísimo Morgan Freeman.