6 jun. 2007

Jackie Chan

Jackie Chan

Es el mayor exponente del cine asiático en Hollywood. Este maestro de las artes marciales comenzó su carrera como especialista y no tardó en ser considerado el sustituto de Bruce Lee. Huyendo de odiosas comparaciones creó un estilo de cine propio que combina con éxito comedia y acción. Con él ha conquistado al público de uno y otro lado del charco.

Kong-sang Chan -ése es su verdadero nombre- nació en Hong Kong en el seno de una familia realmente pobre. Empezó a trabajar con sólo siete años: sus padres lo llevaron a la Academia Dramática de China, donde durante casi una década recibió un duro entrenamiento en música, danza, acrobacias y artes marciales para formar parte de la prestigiosa Ópera de Pekin.

Su paso de la Ópera al cine fue más bien discreto: alguien le ofreció un breve trabajo como especialista en un film, que fue seguido después por otras apariciones cada vez más importantes. Antes de cumplir los 20 años, Chan había participado ya en 25 producciones, y con el tiempo pasó a ser coordinador de especialistas.

Su gran oportunidad llegó con la muerte de Bruce Lee, el maestro de las artes marciales. A Jackie Chan no le costó erigirse en sustituto de Lee a los ojos del público, aunque a él no le convencía eso de vivir para siempre bajo la sombra de una leyenda. Así que decididó dejar a un lado la imagen de tipo duro y serio que le identificaba con Bruce Lee y adoptar un estilo cómico más en la línea de Buster Keaton. Fue entonces cuando empezó a triunfar de verdad.

A finales de los años 70 Chan se atrevió a ejercer también como guionista, director y productor, con lo que pasó a tener un mayor control sobre el resultado final de muchas de sus películas. El chino, dirigida por él mismo en 1980, marcó el tono de su filmografía posterior: una mezcla eficaz de comedia, acción y artes marciales.

Desde Hong Kong, Jackie Chan fue conquistando poco a poco al público asiático y europeo con títulos como Piratas en los mares de China, Armas invencibles o Los supercamorristas. Pero el mercado americano se le resistía... Hasta que en 1996 reventó las taquillas de Estados Unidos con Duro de matar, una aventura que le enfrentaba a una banda de matones del Bronx. El éxito se repitió dos años más tarde con el film policial Hora Punta, y Chan pasó a convertirse en el actor asiático que más triunfaba en Hollywood.

En los últimos tiempos ha intervenido en otros títulos populares como Impacto inminente, un film de acción con armamento nuclear incluido; el western en clave de comedia Shangai Kid y su secuela Los rebeldes de Shangai; y Hora punta 2, en la que volvía a coincidir con Chris Tucker.

Sin duda, este maestro de las artes marciales ha tenido una larga carrera profesional y lleva ya 96 películas a sus espaldas. Sus proyectos cómo actor son cada vez más serios y no paran de lloverle papeles para futuras películas. En 2003, hizo Los rebeldes de Shangai y El poder del talismán, dos films de aventuras que tuvieron un tremendo éxito de taquilla. Y en 2004, protagonizó la adaptación de la novela La vuelta al mundo en 80 días. Su película más reciente es New Police Story.

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