24 may. 2007

Avril Lavigne

Avril Lavigne es cualquier cosa excepto una artista normal y corriente. Su meteórica ascensión en las listas de ventas con sólo 17 años ya da mucho que pensar. Pero es que esta chica, medio skater-punk, medio espíritu indomable, es una de esas raras criaturas que aparecen en el mundo cada mucho tiempo.

Avril Lavigne nació en Napanee, un pueblo de Ontario (Canadá), y allí se crió. Su infancia estuvo marcada por su afición precoz y genial hacia la música y su determinación casi enfermiza por dedicarse algún día a esto de la canción. Según cuentan, la pequeña Avril era incapaz de quedarse quieta en clase y prefería salir a liberar su inagotable energía. Desde los 2 añitos prefirió concentrarse en la música antes que estudiar en los libros. Y es que según parece esta canadiense nació precisamente para vivir en la locura de la música. Hija mediana de una familia normal de un pueblo normal siempre supo que esto era lo que quería hacer. Incluso afirma que más de una vez se tumbaba en su cama y soñaba con ser cantante.

Pero antes de triunfar se lo tuvo que currar. Avril cantó música gospel con los coros de una iglesia, trabajó animando festivales y cantó música country en ferias hasta que un buen día su talento fue descubierto por una famosa firma americana, Arista Records.

Con sólo 16 años, Avril se mudó a Manhattan y empezó a trabajar en su primer disco. Pero las cosas al principio no salieron bien. Aunque Avril vivió prácticamente en el estudio durante esta estancia en Nueva York, sus esfuerzos no dieron frutos y hasta le propusieron ponerle letristas y compositores "a sueldo" para sacar el disco adelante. Pero ella quería componer por mí misma.

Decidida a no tirar la toalla, Avril voló a la otra costa, a Los Ángeles, y por fin allí encontró la frescura que necesitaba. En L.A. conectó con el productor y músico Clif Magness y la sintonía fue tal que las canciones para "Let Go" empezaron a salir como churros. "Complicated", uno de sus singles más sonados, se situó entre los más laureados del año 2002. Y todo el álbum recibió un aluvión de buenas críticas. "Sk8er Boi", "Losing Grip", "Anything but Ordinary", son temas que ya todos sus fans conocen...

Después de mucho exprimirse lo había conseguido. Tenía 17 años y un disco en la calle. Un disco con el que se sentía totalmente identificada, que rompió todos los pronósticos en las listas de ventas y que le permitió a Avril hacer lo que más le gusta: tocar su música, en directo, ante su público.

Avril Lavigne es un terremoto imparable, dotado de una voz, un estilo y un carácter únicos y con una música que ha arrasado en medio mundo. Una fiera recién llegada al estrellato que promete seguir regalándonos éxitos durante muchos años...

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